Volver

ADÁN REGATEANDO CON DIOS

Está  Adán en el paraíso, solo y aburrido.

Desesperado, va con Dios y le dice:

- Dios, necesito que me hagas un favor.
- Dime, hijo.
- Necesito que me consigas una compañera. Estoy muy aburrido aquí solo.
- Entiendo... Y cómo la quieres?
- Y...  que sé yo...!
  Hermosa,
  inteligente (así puedo conversar con ella),
  bondadosa,
  que tenga buen f¡sico,
  que sea fiel,
  comprensiva,
  paciente...
- Ajá, ya veo...
  Está bien, hijo m¡o!
  Te tendré que sacar una parte del cerebro,
  un pedazo de tu estómago,
  un pulmón
  la mitad de tu corazón,
  parte de tu h¡gado,
  un tercio de tu...
- Eh, eh!
  Espere un poquito, Dios!
  Todo eso me tiene que sacar???
- Sí, hijo mío, es necesario.
- Y por una costillita qué me puede dar?