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EL LADRÓN Y LA MONJITA
A un ladrón internacional lo perseguía la interpol en el aeropuerto de New York y en un momento de desesperación y sin saber a donde ir le pregunta a una monjita si lo podia ayudar a esconderse de sus perseguidores. - Por favor monjita, me persigue la interpol, no podría esconderme de ellos? - Bueno, sí. Pero... cómo? - Debajo de sus hábitos! Rápido! - Está bien. Cinco minutos después, la monja le avisa que ya puede salir - Muchas gracias! Y... a proposito, que lindas piernas tiene ud.!! - Bu-bueno, esteee... - No, me va a decir que no sintió nada cuando le di un besito en la pierna? - Sí lo sentí... - Y no me va a negar que no le gusto cuando le acaricie el muslo? - Bueno, nnnno... - Y tampoco me va a negar que no le gusto el besito que le di un poquito más arriba? Y la monjita le responde con voz gruesa: - Bueno, me habrá besado un huevo porque yo tambien soy espía! |